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miércoles, 4 de agosto de 2010

Irán rechaza el ofrecimiento de Brasil

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán Ramin Mehman Parast en su conferencia de prensa semanal se refirió al ofrecimiento del presidente brasilero diciendo que Lula da Silva no cuenta con suficiente información sobre el caso pero que Irán estaría dispuesta a suministrársela. Tampoco dejó bien parado al saliente presidente de Brasil que Mehman Parast dijera que el pedido realizado a las autoridades iraníes se debía su carácter emocional. En definitiva, el pedido de Brasil fue desechado y con un tono que seguramente no gustará a la cancillería brasilera.

Este simple hecho nos indica que un país con el que Irán mantiene una balanza comercial anual que supera los 2.000 millones de dólares, que es una potencia emergente y que ha intentado utilizar la diplomacia ofeciendo su apoyo aún en el Consejo de Seguridad no puede influir en el gobierno de Teherán. Aquí no hablamos de "imperialismo", "neo imperialismo" o nada de eso, solamente de un caso judicial que genera una gran oposición internacional como lo es el de la lapidación de esta mujer.

El gobierno iraní atraviesa por una dficilísima situación internacional y perder a uno de los pocos aliados que tiene como es el caso de Brasil no seria de gran beneficio. Mientras tarnto, la diplomacia brasilera ha presentado en una carta enviada a los estados miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU una propuesta donde sostiene que el diálogo y no la condena debe ser la respuesta de la comunidad internacional ante los estados que cometen violaciones en este campo.

En la misma semana en la que Mahmud Ahmadineyad ha dicho estar dispuesto a debatir con Barack Obama sobre los problemas del mundo la respuesta a Lula parece fuera de lugar.

lunes, 2 de agosto de 2010

Lula ofrece asilo a Sakineh Mohammadi Ashtiani

El caso de Sakineh Mohammadi Ashtiani ha estado en el último mes en las primeras planas de la prensa internacional. Esta mujer de 43 años fue condenada en 2006 por adulterio a morir lapidada lo cual ha generado una amplísima reacción internacional para que las autoridades iraníes consideren la modificación de esa sentencia máxime cuando la revisión del juicio ha puesto en manifiesto muchas irregularidades en el proceso.

En este contexto y en medio de la campaña electoral presidencial de Brasil el actual presidente Lula da Silva ha pedido al gobierno de Irán que considere la posibilidad de que la mujer iraní pueda viajar a Brasil donde se le daría asilo.



Aunque no ha habido ninguna respuesta oficial por parte de Irán ni la propuesta brasilera ha sido recogida por ningún medio de prensa iraní, familiares de la mujer condenada han dicho que se les ha comunicado que el ofrecimiento de Lula será considerado en esta misma semana.

Este caso ha vuelto a demostrar la facilidad con la que el gobierno iraní genera choques con la opinión pública internacional. Aunque es cierto que la pena de muerte existe en muchos países (solo para mencionar algunos hablaremos de Estados Unidos, China, Japón y Arabia Saudita), la lapidación es particularmente cruel y repulsa profundamente a la mayoría de las personas.

El gobierno de Irán no acierta a comprender que la opinión pública es un elemento esencial que no puede ser dejado de lado a la hora de analizar las relaciones internacionales. Ningún gobierno occidental daría un solo paso hacia Irán si con ello corriera el riesgo de perder su apoyo popular (y electoral).

El ofrecimiento de Brasil, un país considerado como amigo por parte de Irán, dificilmente pueda ser ignorado. Ello agregaría más aislamiento a Irán.